América es el segundo continente más grande del mundo, después de Asia. Ocupa gran parte del Hemisferio Occidental de la Tierra. Se extiende desde el océano Glacial Ártico por el norte hasta el cabo de Hornos por el sur, en la confluencia de los océanos Atlántico y Pacífico que delimitan al continente por el este y el oeste, respectivamente.

Con una superficie de 42.044.000 km², es la segunda masa de tierra más grande del planeta, cubriendo el 8,3% de la superficie total del planeta y el 30,2% de la tierra emergida, y además concentra cerca del 12% de la población humana.

Debido a su gran tamaño y sus características geográficas, América es dividida tradicionalmente en América del Norte, América Central, las Antillas y América del Sur.[4] Algunos geógrafos consideran a América Central y a las Antillas como una subregión dentro de América del Norte. Atendiendo a sus características culturales, se distinguen América Anglosajona, el Caribe no latino y América Latina.

En español, el término americano corresponde generalmente al gentilicio referido al continente, mientras que los habitantes de Estados Unidos son llamados estadounidenses, aunque a veces se utilice también para ello el término norteamericano (de forma errónea) o americano. “Las Américas“, en español, es una expresión multifuncional, más que cartográfica, que bien puede usarse para referirse a diferentes visiones del continente americano (Sudamérica, Centroamérica, las Antillas y Norteamérica), como también a las culturales (Hispanoamérica, Iberoamérica, Latinoamérica) o a sub o macrorregiones geográfico-culturales (el Caribe, los Andes, Mesoamérica). Ejemplo de ello es la reunión de jefes de gobierno de las naciones americanas, denominada oficialmente Cumbre de las Américas. Sin embargo, algunos consideran que el término debería ser “Las América” (sin ‘s’ final) para evitar que el continente sea confundido como Américas.

Otro término utilizado en el punto de vista de los europeos es el de Nuevo Mundo, en contraste con el Viejo Mundo, es decir, las tierras y sus alrededores ya conocidos por los europeos durante la Edad Media.

La primera vez en que fue utilizado el nombre “América” en Europa para designar las tierras a las que llegó Colón fue Cosmographiae Introductio, escrito por el cartógrafo alemán Martín Waldseemüller, y que describía en sus trabajos las posesiones españolas de América del Norte, las Antillas, América Central y América del Sur, que dibujo en el primer mapa mundi existente, y que nombró en su conjunto como América en honor a Américo Vespucio,[5] [6] navegante de origen florentino al servicio de España, que fue el primer europeo en proponer que esas tierras eran en realidad un continente aparte y no las Indias como se pensaba durante de su descubrimiento. Siguiendo la línea de los otros continentes que llevaban nombres de mujeres, se latinizó el nombre del explorador y se feminizó, resultando “América”.[7] Gracias al desarrollo de la imprenta, las denominaciones de Waldseemüller se divulgaron rápidamente en los círculos científicos de Europa.[8]

Para referirse a las islas y toda la masa continental del hemisferio occidental, el geógrafo de origen flamenco Gerardus Mercator usó la misma palabra América por primera vez en sus trabajos cartográficos con un mapa del mundo editado en el año 1538. Por otro lado, la Monarquía Española denominó jurídicamente a sus posesiones americanas como Reinos castellanos de Indias. La Corona Británica las llamó Indias Occidentales.

Otras teorías que ya no aportan documentación, más tardías y que también están menos difundidas, afirman que el nombre “América” proviene de un mercader, Richard Amerike,[9] que habría financiado el viaje de Juan Caboto,[10] a Terranova en 1497 o de una región llamada Amerrique, ubicada en la actual Nicaragua,[11] la cual poseía grandes recursos de oro que habrían descubierto tanto Colón como Vespucio, y que incluso este último habría cambiado su nombre en honor a dicha zona.

En tiempos de la colonia, así como en España se llamaba americano a todo aquél que hubiera nacido en alguna parte de sus dominios en América,[12] en el Reino Unido, un siglo después del descubrimiento, se llamaba Americans a los colonos que vivieran en las porciones de Norteamérica que este otro reino iba ocupando, y que incluía el territorio anexado llamado Nova Francia. Posteriormente, las trece colonias inglesas ubicadas en la costa atlántica de la Norteamérica central se independizaron de su metrópoli, constituyendo estados que se federaron en un único país. Nunca llegó a haber un consenso en cuanto a un nombre para este nuevo estado federal, y, tras rechazarse diversas propuestas, este país terminó adoptando de hecho la genérica denominación de Estados Unidos de América para sí en su primera constitución de 1787.